A MI AMADA MADRE
Recuerdo tus regaños y cuando hacia cosas que no te gustaba, y me decías que no tenía que portarme mal, también recuerdo que me decías antes de salir que no te pidiera nada porque no tenías más que para ir y venir. Sin embargo aprendí a no hacerlo, pero siempre que me mirabas me decías quieres, y siempre con una sonrisa te decía SÍ!! A pesar que tú nunca comieras. Al recordar esto realmente una sonrisa llega a mis labios y no puedo evitar, recordar tantas cosas que me has enseñado. Mi amada Madre, gracias a ti soy quien debo ser, y después de tantos regaños que cuando me veías llorar me decías que lo hacías por mi bien y que me corregías porque querías hacer una mujer de bien y claro yo en ese momento no lo pensaba así!! Tantos recuerdos, uno de mis mejores recuerdos, son cuando en una ocasión me viste llorar por una decepción de amor, y lo que me dijiste fue “ESTO ME DUELE A MI TAMBIÉN, PERO TE ENSEÑARA A MADURAR”, Madre sé que esa pal...